Me voy a la playa. Solo. Hace mucho calor.
Mi cuerpo está ardiendo y el volante quema un huevo.
Llego, aparco y observo.
Insisto, voy yo solo.

Me acerco a la orilla y veo una mujer en topless.
La miro, me ignora, la miro todavía más.
Se sonroja.
Me quito la camiseta, me mojo las manos y la nuca.
Me meto al agua. Poco a poco.
Sé que me está observando.
No llevo tatuajes, pero llevo arañazos.
Cinco minutos en el agua.
Conclusión, voy mojado y cachondo.
Salgo despacio. Disimulando el asunto.
Todavía está la mujer del topless.
Ahora veo también a su novio. Da igual.
No soy celoso.
Tengo que inventarme una excusa para pedirle el teléfono o algo,
pero antes deberé ensayar para mirarle directamente a los ojos…
Es difícil, pero no imposible. Allá voy.
Hola perdone, estoy haciendo una encuesta a todas las mujeres
que van en topless en la playa, sino le importa, ¿podrías responderme
a unas preguntas?
…
El novio mira la parte de arriba del bikini de su novia que se encuentra tirado en la toalla y propone con su mirada que se lo ponga si quiere seguir hablando conmigo, no sin antes mirarme con cara de perro.
A todo esto pienso que me haría un favor si se lo pone por esto de así poder mirarle a los ojos y tal, pero fue entonces cuando veo que su novia hace caso omiso de su novio y decide no ponérselo.
Me dice la chica del topless, literal: sería irónico que me pusiera la parte de arriba de mi bikini si es una encuesta, como dices, de mujeres que van en topless en la playa, ¿no crees?
Arqueo las cejas, en señal de bloqueo. No sé si tengo ya media batalla ganada o perdida. Pero tengo que inventarme unas preguntas y no hay tiempo. El novio está esperando a que suelte la primera piedra para caparme los huevos.
Esto…bueno…la primera pregunta…ehmm…¿porqué crees que las mujeres hacen topless?
Ella se rie mientras que el novio anda pensativo buscando la indirecta…
Me contesta con otra pregunta… ¿porqué crees tú?
Y yo pienso…me la juego. Esta es la mía…ahora o nunca.
Entonces, le contesto:
“En tu caso porque tienes unos pezones lo suficientemente duros y bonitos como para que el sol se fije en ellos y el agua del mar se convierta en agua cristalina al reflejarse en tus ojos. Tienes una sonrisa de ensueño y un cuerpo que anhelo. Te lo haría todo.“