You are currently browsing the category archive for the 'Princesa' category.
Recordemos que el amante dejó inconsciente a rastafari de una certera patada en la trompa.
pero…
Sonó el titubeo de unas llaves y el de una carraspera aguda frente a la puerta de entrada al castillo.
Quién sino…
!Era el Principito Pirate!
Que alegría que alboroto. La princesa cayó rendida entre sus piernas (literal) cerca del escroto…
La princesa era la que tenía que elegir…y por desgracia para él, eligió a su principito.
Colorín colorado, este cuento se ha escoñado.
Pero…de pronto, se escuchó como si fuera el crujir del suelo que cedía ante ellos, fue un ruido intenso y muy sonoro…
El amante, cabizbajo y atemorizado, le preguntó a su ¿amigo? si lo había oído…que ¿qué era eso?…
Pero el hermano mayor ni se inmutó, y salió por patas…de su imaginario caballo.
esa era la señal…
Ya os podréis imaginar la cara de la princesita que ni siquiera notó nada…(por eso la leyenda).
Bueno, el caso es que rastafari ya se estaba fumando el cigarrico “de después de…”
Y cómo no, con ganas de follar con su principito…

Pero…no todo era color de rosa, no todo lo que cagaba la princesita olía a flores…NO..
Olía a mierda, pero bueno, eso es otra historia. El caso es que su principito se había ido de viaje…
Al acecho de tal acontecimiento (es decir, al saber que su principito ya no estaba) rastafari peluche man decidió secuestrar a la princesita para follar con ella todos los días. Su idea no tenía lagunas, no podía fallar: tirar la puerta abajo con las herramientas en la mano, subir al castillo, amenazarla, y a disfrutar…
Pero…lo mismo digo para el rastafari peluche man, no todo es un aquí te pillo y aquí te mato…
porque nuestro nuevo amigo tenía competencia a parte del principito…
Rastafari peluche man no podía creerlo, había repasado el plan mil veces, y ahora, todo se volvía del revés…
Pero antes que llegara la gran batalla por la princesa, se encerró junto a ella en lo alto del castillo.
Pensó:
!Si muero hoy, podré decir que he enviolinado a la princesa!
Y acto seguido, sacó su cuchillo para obligar a ésta a desnudarse frente a él.
La princesa, extasiada por los acontecimientos, no lo dudó y también pensó hacia sus adentros:
!Si muero hoy, podré decir que me ha follado un peluche! Menos da una piedra…
Asique sin ofrecer demasiada resistencia, abrió sus profundidades reales para que rastafari peluche man pudiera penetrar, meter, hincar, empotrar, inyectar, incrustar introducir su mini-polla de peluche.
(Una vieja leyenda cuenta que fue tanto lo que abrió la princesa su coño, que rastafari se coló dentro y nunca pudo salir…)
CONTINUARÁ






